Agés, enclavado en la burgalesa Sierra de Atapuerca y en pleno Camino de Santiago, es un pequeño pueblo que en sus mejores tiempos llegó a contar con 480 habitantes, allá por el año 1.890, ahora se propone mirar al futuro contando su historia y mostrando la forma de vida de antaño.
Para ello se han unido Raquel Moraza, guía turística y Uldarico García que ha restaurado la antigua fragua y el potro y muestran en visitas guiadas, pagando lo que te de la gana (price up to you) ricas en anécdotas y pequeñas historias, lo que hace muy ameno y entretenido ir de un lugar a otro de Agés.
La visita comienza a las siete de la tarde en la fuente del pueblo todos los días durante el mes de septiembre que comienza, luego hay que llamar al número de teléfono: 675161846 para informarse.
Pues yo allí que estuve a las siete, como un clavo, conozco a Raquel del curso TRINO (Turismo Rural de Interior y Ornitologia) que hicimos y me picaba la curiosidad de que iba esta historia. La verdad es que no me defraudó en absoluto.
La visita comienza a las siete de la tarde en la fuente del pueblo todos los días durante el mes de septiembre que comienza, luego hay que llamar al número de teléfono: 675161846 para informarse.
Pues yo allí que estuve a las siete, como un clavo, conozco a Raquel del curso TRINO (Turismo Rural de Interior y Ornitologia) que hicimos y me picaba la curiosidad de que iba esta historia. La verdad es que no me defraudó en absoluto.