Había estado en Peñaranda de Duero unas cuantas veces e incluso había escrito sobre la localidad con motivo de ser elegido el pueblo más bello de Castilla y León en el pasado año 2018, cuyo reportaje puedes leer pinchando aquí, pero en la noche de las velas no había estado nunca, así que este año me fui para allá, recorriendo la provincia de Burgos de norte a sur y disfrutar de la velada en primera persona.
7.000 velas iluminan la noche de Peñaranda de Duero convirtiéndose en su corta vida llevando solo cinco ediciones en un referente cultural artístico y turístico en la Ribera del Duero y organizado por la Asociación Cultural y Deportiva La Cantamora.
Empezaré por decir que se celebra el primer miércoles de agosto como fecha fija. Preguntados algunos de los miembros de la Asociación por este motivo y no hacerlo en fin de semana, la respuesta fue clara y contundente... si un miércoles viene tanta gente, en un fin de semana no se cabría en el pueblo y tampoco queremos eso, porque no podríamos asumirlo.
Lo mejor es llegar a media tarde cuando aún no hay nadie y puedes aparcar cerca del centro, a partir de las nueve de la noche eso es misión imposible. Además podrás disfrutar del pueblo tranquilamente, tomarte una caña sin alcohol, que luego hay que coger el coche de vuelta a casa y ver como montan todo el tinglado.
A las siete de la tarde comienzan a colocar las velas por la plaza Mayor y para cuando te quieres dar cuenta ya comienza a anochecer y la "brigada" de encendido comienzan a dale caña con sus mecheros de punta larga.
Es momento en el que aún es fácil hacer fotos a los portales de las casas de particulares que también han puesto sus correspondientes velas.
Pasan los minutos y te das cuenta de que va comenzando a llegar la gente, pero aún se puede andar con soltura y la noche no ha caído.
Los balcones de las casas se engalanan con las velas bien sujetas e introducidas en recipientes de cristal.
En la plaza se empieza a ver el efecto de las velas colocadas siguiendo las lineas del empedrado...
...y los fotógrafos toman posiciones en lugares estratégicos con las cámaras y los trípodes, la única manera de conseguir unas fotografías que valgan la pena.
Cuándo empezó a caer la noche volví al lugar de los fotógrafos... y desde luego habían sabido elegir el lugar. Y aquí fue cuando eché en falta la cámara réflex y el trípode para afotar, pero cada vez me cuesta más cargar con ellos y tiro de teléfono móvil.
Sigue llegando gente y sigue anocheciendo. La prohibición de entrar a la plaza y caminar entre las velas me parece un acierto, aunque el pasillo que bordea se quede estrecho para tantas personas.
Fui recorriendo los mismos lugares que había recorrido unos minutos antes para poder contrastar la diferencia y hacer fotos del mismo lugar en distinto tiempo y me volví a casa contento con el resultado.
Si Peñaranda de Duero es bonito siempre, en esta noche se convierte en un lugar mágico, casi de obligada visita.
Las casas particulares que iluminan sus portales a los que evidentemente no se puede entrar pero si ver y afotar desde la puerta van tomando un ambiente más acorde con el momento.
La Botica de Peñaranda de Duero también se puede ver desde una de las ventanas. Hay que tener en cuenta de que es la farmacia más antigua de España en funcionamiento, inaugurándose en el siglo XVIII por Lucas Ximeno.
A lo largo de la noche se desarrollan distintas actuaciones en el Palacio de Avellaneda y en la ex colegiata de Santa Ana a las que se puede acceder gratuitamente para ver los conciertos de música, al igual que al Monasterio de clausura de las Madres Franciscanas Concepcionistas (siglo XVI) que no habiendo actividades también se puede visitar la iglesia y el claustro.
Pero no solo en los recintos cerrados hay actividad sino por todo el casco histórico se van desarrollando desfiles y performance.
En la foto inferior vemos a un grupo de romanos de la vecina localidad de Baños de Valdearados.
Seguía avanzando el tiempo y cada vez tenía más claro el acierto de haber ido pronto.
Salí fuera de las murallas para disfrutar un rato de las actuaciones que había en las terrazas de los bares a pie de carretera o calle de la Cava.
En el convento aún sin haber actuaciones, la cola de gente para entrar era considerable y por culpa de mi rechazo a hacer cola en los sitios no entré en ninguno de ellos. Bueno en realidad el único lugar que no conozco de Peñaranda es el Monasterio.
La luna se dejaba ver tímidamente entre algunas nubes, pero no llegaba a iluminar demasiado, en una noche que era cerrada... pero mucho.
Seguía viendo casas iluminadas en su portal. En este caso me resultaba más un pequeño museo etnográfico super chulo.
La oficina de turismo también estaba abierta pero no para atender al turista, sino para colaborar con la noche de las velas.
De nuevo en la plaza con noche cerrada volví a recorrer las esquinas en las que consideraba que eran buenas para las fotos, con la idea de hacer tiempo para ir a la plaza de Santa Ana, justo detrás de la Iglesia para ver el espectáculo Mitos y Leyendas: Madre Tierra con la compañía de danza Alquimia y Carrión Folk, que costaba 3 € y me parecía una bonita manera de colaborar con la economía de La Cantamora, pero otra vez me encontré con la "maldita" cola, así que opté por el plan B, que fue "comprar" un par de velas.
Había que hacer una última foto con el castillo iluminado al fondo y con la labor hecha decidí tomarme algo fresquito ya que la temperatura era más que agradable y que me ayudase a estar despierto en el viaje de vuelta a casa.
En el siguiente vídeo fotos puedes ver algunas de las mejores fotos que hice pasadas por una aplicación móvil que monta el vídeo en automático pero que no ha quedado nada mal, así que sube el volumen, dale al play y ya me dirás si te ha gustado.
Una tarde noche estupenda la que pasé en la noche de las velas de Peñaranda de Duero, aunque eché mucho en falta la compañía de la Mi Dueña.
Qué bonito. Me encanta Abi.
ResponderEliminarMe ha encantado !! Precioso
ResponderEliminarHola familia, cuanto me alegro. La verdad es que estaba precioso en un pueblo que ya de por si es bonito.
ResponderEliminarSaludos
Hola Trinitat, Peñaranda de Duero es un pueblo muy bonito, así que iluminado con las velas tomaba un aire de magia, sorprendiendo en cada calle y los portales que estaban abiertos e iluminados.
ResponderEliminarSaludos
Hola Abilio, un reportaje maravilloso y un placer que visites y hables tan bien de Peñaranda. Desde el Espacio Artístico te invitamos a que nos hagas una visita y conozcas el taller de cerámica, la reproducción de una casa de la primera Edad de Hierro y las reproducciones de cerám8ca histórica que realizamos. Un saludo. http://proyectoacantaros2017.blogspot.com/?m=1
ResponderEliminarHola Maite, muchas gracias por tus palabras y por la invitación a visitaros en el Espacio Artístico.
ResponderEliminarLa próxima vez que vaya por Peñaranda os haré una visita para conocer el taller de cerámica.
Saludos
Pues la verdad me ha encantado soy Marian @malenaban , muy chulo el reportaje que has hecho Abilio , enhorabuena ��������
ResponderEliminarHola Marian, muchas gracias por tus palabras, me alegro de que te haya gustado el reportaje, en vivo es mucho mejor estando en el ambiente.
ResponderEliminarBesos
Muchas gracias por dar a conocer estas fiestas populares tan bellas. Me ha llamado la atención tanto los espacios públicos como las casas particulares con sus entradas mas parecidas como bien dice a un museo etnográfico. Felicidades por el reportaje
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