Aquella mañana de viernes la niebla fue la protagonista durante una buena parte del día, pero eso no nos impidió acercarnos hasta algunos de los miradores que hay en Arribes del Duero en Salamanca, en la localidad de Aldeadávila de la Ribera.
Los "fiordos" que tenemos en Castilla y León, se mostraban tímidamente, no permitiéndonos ver el final, pero dándonos una imagen poco habitual y en soledad. Fueron en exclusiva para nosotros.
