Bajábamos para Andalucía y no podíamos pasar de largo por La Mancha sin parar a visitar los Molinos de Viento, así que miramos en el mapa cual era el lugar que mejor nos venía para no desviarnos demasiado de nuestra ruta y decidimos que por volumen de construcciones mejor conservadas y porque nos pillaba en ruta sin tener que salirnos de ella mucho que íbamos a ver los Molinos de Viento en Consuegra.
El caso es que llegamos a Cerro Calderico dónde se encuentran los molinos y el castillo cuando más llovía, parecía que no hubiese un mañana y además con un viento fuerte que te impedía de todas todas utilizar el paraguas que siempre llevamos en la furgoneta, así que nos armamos de valor y nos dispusimos a mojarnos.
