Cada año por el mes de abril, el Valle de las Caderechas, se viste con un blanco inmaculado para recibir a la primavera. Como una explosión blanca, los cerezos del Valle, se cubren de flores, que hacen las delicias, de los paisanos pensando en las cerezas y de los visitantes admirando tanto contraste, entre los cerezos, los pinos, los robles y las encinas.
Este valle se encuentra en el límite de la comarca de La Bureba y protegido por el Páramo de Masa y el Valle de Valdivielso, lo que le confiere un micro clima único y especial dotando de unas cerezas y unas manzanas reinetas al valle que cuentan con el certificado de garantía de calidad.