Terminamos el mes de febrero con nieve en las calles de Briviesca y con la ilusión que me ha hecho he salido a hacer un par de fotos, antes de que se derrita con la blandura, la sal y el tráfico. Tampoco ha sido la nevada del siglo, pero como cada vez nieva menos por estos lares, la echaba en falta.
Por fin, nieva en Briviesca y cuaja las calles de la ciudad y aunque he salido pronto de casa, no lo suficiente como para pillar la nieve virgen aún, los servicios de limpieza y los operarios del Ayuntamiento o quien corresponda se han dado prisa en abrir caminos por las calles y paseos, para facilitar la movilidad de los transeúntes, aunque desde luego se veía menos gente que de normal.



