Andábamos por Jaca (Huesca) a nuestro regreso de los Pirineos y aprovechamos para estar de visita en el Monasterio de San Juan de la Peña, uno de esos lugares que irradian magia nada más acercarte a él, pero que además está ubicado en un entorno natural tremendo y construido al resguardo de una enorme roca a comienzos del siglo X, por lo que es un monasterio con mezcla de rupestre y románico, siendo una auténtica joya de éste último.
Pero vamos a ir por partes, primero vamos a visitar el Monasterio Nuevo para terminar en el Monasterio Viejo. Ambos se encuentran a menos de dos kilómetros de distancia y ambos dos son de visita obligada junto con el Centro de Interpretación del Monasterio.
















