A Tiedra se puede volver sin ningún motivo, ya que por si misma bien vale una visita pero cuando se unen más de un motivo, no te queda más remedio que volver, así que te vamos a contar cómo pasar un día en Tiedra en tiempo de lavanda pero además todo lo que hicimos, vimos y disfrutamos.
Llegamos a Tiedra el sábado por la mañana pronto, antes de que abrieran la Oficina de Turismo que los fines de semana de verano se traslada al castillo para poder atender mejor las visitas a este lugar emblemático y que muestra la seña de identidad de la localidad vallisoletana.

